"Como todos los demás, me había convertido en un esclavo del instinto de anidamiento de IKEA. Si veía algo curioso, como la mesa de café con forma de ying-yang, tenía que tenerlo. El mobiliario de oficina Klipsk. La bicicleta estática Hovetrekke. El sofá Ohamshab con el estampado verde de rayas Strinne. Incluso las lámparas de alambre Ryslampa con pantallas de papel ecológico sin blanquear. Hojeaba los catálogos y me preguntaba: ¿Qué juego de comedor me define como persona?".Edward Norton, en El club de la lucha.
(Sí, yo también tengo una casa por amueblar)

